El georadar es una tecnología no invasiva que permite visualizar el subsuelo y estructuras que se encuentren bajo tierra mediante ondas electromagnéticas, proporcionando información detallada sin necesidad de excavaciones. Esta herramienta se ha convertido en un elemento indispensable en la investigación y caracterización del subsuelo, ofreciendo resultados precisos y detallados de manera eficiente.

¿Cómo funciona el georadar?

El georadar opera mediante la emisión de pulsos electromagnéticos de alta frecuencia que penetran la superficie. Cuando estas ondas encuentran cambios en las propiedades electromagnéticas de los materiales, como pueden ser diferentes tipos de suelo, cavidades o estructuras enterradas, parte de la energía se refleja y regresa a la superficie, donde es captada por la antena receptora del equipo.

Esta información nos permite determinar la profundidad de los diferentes elementos, las características y propiedades de los materiales detectados, la geometría y dimensiones de las estructuras enterradas, así como la presencia de discontinuidades o anomalías en el subsuelo.

¿Por qué elegir el georadar?

No invasivo

Sin excavaciones ni perforaciones. Ideal para zonas urbanas, áreas históricas y estructuras que deben mantenerse intactas.

Rápido y eficiente

Cubre grandes áreas en poco tiempo con resultados en tiempo real. Reduce costos y minimiza molestias en zonas de alto tránsito.

Versátil y preciso

Diferentes antenas para distintas profundidades y resoluciones. Detecta desde grandes estructuras hasta pequeños servicios.

¿Cómo se realiza un estudio con georadar?

Planificación y evaluación inicial

Se analizan los objetivos específicos del estudio y se evalúan las condiciones del terreno. Se selecciona la frecuencia de antena más adecuada y se diseña la malla de prospección.

Adquisición de datos

Recopilación de perfiles siguiendo los parámetros determinados previamente. Se mantiene un registro continuo de la posición y los datos, verificando en tiempo real la calidad de la información obtenida.

Procesamiento y análisis

Se aplican filtros y correcciones a los datos recolectados, se generan perfiles bidimensionales y, de corresponder, modelos tridimensionales.

Presentación de resultados

Generación de imágenes y modelos interpretados, junto con la elaboración de informes detallados. Cuando se requiere, se realiza el marcado in situ de los elementos detectados y se proporcionan recomendaciones específicas.

Limitaciones y consideraciones

Es importante comprender que el georadar, como toda tecnología, tiene sus limitaciones. La profundidad de penetración puede verse afectada significativamente en suelos muy conductivos o con alto contenido de agua. Asimismo, diferentes materiales pueden generar señales similares, lo que requiere experiencia considerable en la interpretación de los datos. Las condiciones superficiales del terreno juegan también un papel crucial en la calidad de los datos obtenidos, y la presencia de elementos metálicos superficiales puede dificultar la detección de objetivos más profundos.

A pesar de estas limitaciones, el georadar continúa siendo una de las herramientas más versátiles y efectivas para la exploración no invasiva del subsuelo. Su capacidad para proporcionar información valiosa en una amplia gama de aplicaciones, desde la ingeniería hasta la arqueología y los estudios ambientales, lo convierte en una tecnología fundamental en la investigación moderna del subsuelo.

¿Necesita visualizar el subsuelo para su proyecto?